Enrique Parra

Cine y Arquitectura | Número 5 | Noviembre-Diciembre 2015| Reportaje

En SIZAxSIZA se pueden encontrar textos de arquitectos y críticos de prestigio internacional, como es el caso de Juan Rodríguez y Carlos Seoane, Kenneth Frampton (autor de Historia Crítica de la Arquitectura moderna, 1980), Juhani Pallasmaa (autor de La mano que piensa, 2012) y David Cohn (autor de Young Spanish Architects, 2000) además de la entrevista de Juan Rodríguez a Eduardo Souto de Moura a propósito de sus numerosas colaboraciones y sus comienzos como pupilo de Álvaro Siza, y, también, una extensa charla entre el maestro portugués y Juan Rodríguez y Carlos Seoane, los ideólogos del libro.

Pero el cuerpo principal de este volumen de más de cuatrocientas páginas está conformado por una selección de seis de las mejores obras de Álvaro Siza: el Restaurante en Boa Nova (1958-63), las Piscinas de Leça de Palmeira (1959-73), el barrio de la Quinta da Malagueira en Évora (1973-77), la Facultad de Arquitectura de la Universidad de Oporto (1986-93), el CGAC de Santiago de Compostela (1988-93) y la iglesia de Marco de Canaveses (1990-96). En esta compilación, se puede pasear por cada una de las obras gracias al excelente trabajo fotográfico realizado por Juan Rodríguez, quien firma las 157 fotografías del libro realizadas a modo de retrospectiva sobre la obra de Siza. Por si fuera poco, para complementar la ilustración del libro, cada obra se acompaña de una gran cantidad de dibujos y bocetos del arquitecto, ensalzando así la labor de reflexión y el desarrollo de ideas en cada uno de sus proyectos.

En el día dedicado a homenajear la figura de Siza asistieron a la presentación del libro todos y cada uno de los participantes con la excepción de Kenneth Frampton. En una pequeña reunión con los medios especializados que tuvo lugar antes de la mesa redonda cada uno de ellos explicó diferentes aspectos del libro, entre los que destacó el porqué de la selección de estas seis obras.

Siendo diversas en cuanto a su programa, cada una de las seis piezas, explicaron, refleja aspectos importantes en la arquitectura de Siza: la pureza de las formas, la integración con el entorno, el carácter social de sus intervenciones o incluso un componente espiritual. Aunque no deja de llamar la atención que la obra más reciente incluida en el monográfico sea aún del siglo pasado. Durante el turno de preguntas el arquitecto portugués no pudo contener la risa ante la pregunta de “¿en qué piensa que ha fracasado como arquitecto?” justo antes de contestar “en nada”. También fue especialmente interesante escucharle hablar sobre sus primeros trabajos, afirmando haber aprendido muchísimo de ellos “aunque fuesen muy feos”, de sus primeros fracasos como estudiante de arquitectura o de cómo descubrió a Alvar Aalto, Richard Neutra y Walter Gropius gracias a los libros en los primeros cursos. Toda una clase de Arquitectura, con mayúsculas, de quien lo ha conseguido todo como arquitecto, incluido el famoso Premio Priztker (“el Oscar de la arquitectura”) en 1992.

A la reunión en los medios siguió la mesa redonda, moderada por Anatxu Zabalbaescoa (autora del blog Del tirador a la ciudad, del periódico El País) y a la que se sumó el arquitecto Rafael Moneo. Los tres premios Priztker ibéricos (Moneo, Souto de Moura y Siza) sentados a una misma mesa, un instante vivo de la historia de la arquitectura que difícilmente volverá a repetirse. En este punto la charla divagó por lo humano y lo divino, tratando temas que iban desde la verdad en las obras de arquitectura hasta la limpieza de los propios edificios. En no pocas de sus intervenciones, Siza puso en valor la figura del promotor, quen es, en sus palabras, “el primer arquitecto” y que, además, “si quiere buena arquitectura acabará por encontrarla”. Tampoco faltó un consejo a los jóvenes arquitectos y los estudiantes: “Viajen mucho, vean mucha obra y conozcan gente de otros países”. Como era inevitable, Eduardo Souto de Moura contó (en un perfecto español) algunas anécdotas de su paso por el estudio de Álvaro Siza y cómo fue su salida: “No debes seguir aquí, me dijo”, comentaba entre risas el maestros portugués.

Tras la charla, la noche terminó en un ágape donde los asistentes (arquitectos de varias generaciones en general y representantes de casi todos los medios especializados) intercambiaron impresiones con los invitados de honor. En resumen, el programa organizado por la Fundación Arquia consiguió destilar en SIZA x SIZA toda la esencia de un arquitecto que ha sido, y es, maestro de muchas generaciones de arquitectos.